Estamos en crisis y debemos cuidarnos más que en otros tiempos, pero lo cierto es que los latinos somos fáciles de distraer y de esa forma se aprovechan de nosotros…
El hecho es que pensamos con el corazón, y son nuestros sentimientos quienes informan al cerebro, es decir que nos ganan los deseos por sobre la realidad… deseamos que un amigo no nos defraude… deseamos que un político no nos engañe… deseamos que la sociedad no nos discriminen… pero en el fondo es nuestro corazón quien quiere ver y escuchar esas cosas, en lugar de permitir a nuestro cerebro que haga su trabajo… por eso cuando somos defraudados, engañados o discriminados nos sentimos mal por haber distraído a nuestro cerebro con irrealidades.
Muchos programas de televisión son pura distracción y evasión, así como algunas películas, pero esta en nosotros verlos o descartarlos… no digo que no debamos ver televisión o que no vayamos al cine… simplemente que debemos elegir muy bien que vemos y con que nos distraemos… y analizar que objetivo tiene el otro al querer distraernos… ya que existe la “distracción inducida conscientemente”, que sirve para realizar mensajes en clave persuasiva.
¿Que es la distracción inducida conscientemente?…
Para explicarlo brevemente, podemos decir que es el sistema que utilizan la mayoría de los vendedores… fundamentalmente los de carros… o sea la distracción como inhibidora del proceso de contra-argumentación en aquellos individuos con actitudes previas indecisas… en otras palabras, hablar continuamente de cualquier tema que no tenga que ver con el producto, hasta distraer la atención del cliente de los argumentos negativos que este tuviera… lo que en palabras comerciales se denomina… “enamorar al cliente del producto… que como buen enamorado, vera solo las virtudes y no los defectos de su amada”…
En televisión este mecanismo se utiliza en la publicidad denominada “Llame ya”, en donde se “induce concientemente” al cliente a llamar en ese instante para comprar un producto, que probablemente no compraría si lo piensa dos veces…
Existen otros mecanismos de distracción que hacen que consumamos productos que en otro momento no lo haríamos… por ejemplo, si observa con detenimiento, en los grandes almacenes o supermercados, veremos que los productos de primera necesidad, como la leche, la verduras o el pan, están al costado o al final del local comercial, es decir que al entrar por el centro, estamos obligados a pasar por las góndolas de ofertas y “tentarnos o distraernos” con productos que realmente no necesitamos…
Ø Otra forma de distraernos, que tenemos los latinos, es la mala costumbre de asociar las palabras con la persona, es decir, no sólo escuchamos el mensaje sino que construimos interpretaciones sobre el mismo y también sobre la persona que da ese mensaje... puede ser un maestro, un político o un pariente… Porque ponemos el corazón por sobre la razón, y nuestra memoria nos juega una mala pasada, es decir, la memoria no es una simple facultad para almacenar datos, sino que debe ser entendida como un proceso constructivo, que le sirve al individuo hacer sus propias interpretaciones a partir de los mensajes que recibe, este proceso de interpretación es natural y se almacena en la memoria, haciéndonos creer que el otro dijo algo que nosotros hubiéramos querido que dijera, en lugar de memorizar lo que realmente dijo, llevándonos a confundir la realidad con la propia interpretación.
Ø Otro punto que desarrollan algunos vendedores y muchos estafadores, es la exageración, y esto se debe a la búsqueda de adjetivos y metáforas, enriqueciendo cualquier información y acentuando el interés y la aceptación de la misma por las personas porque la exageración tiene una real capacidad para crear engaño, precisamente, porque para una parte significativa de las personas, la exageración se cree literalmente y por esto, es capaz de confundir al público y de afectar a sus actitudes, creencias y conductas.
Ø Por otro lado los latinos somos muy afectos a la verdad, nos ofendemos si alguien sugiere que no somos verídicos en nuestras palabras, que no somos honestos en nuestros hechos, pero… ¿Qué es la verdad?... es lo que vimos, es lo que sentimos, es lo que nos contaron, es lo que creemos que paso… probablemente sea todo esto y mucho mas… porque será nuestra verdad… será la verdad que obtendremos de acuerdo a la información acumulada por nuestro cerebro… información obtenida por la vista, el oído, el tacto, el gusto y olfato… pero si alguno de nuestros sentidos se distrae, la información obtenida no será real… por eso la verdad puede ser falseada no sólo por lo que se sabe, sino también por lo que no se sabe… Muchas publicidades nos ocultan la verdad, pero… ¿Hay engaño efectivo si no se dice toda la verdad?... No necesariamente, no decir toda la verdad no es mentir, sino que es ocultar información sobre algo… Cuando nos muestran un automóvil corriendo a mas de cien millas por hora, y nos distraen con los asientos confortables, las bondades de la suspensión y la calidad del motor, no nos dicen que esta prohibido conducir a esa velocidad, ni los riesgos de correr a mas de cien millas por hora, esto no importa demasiado, porque los accidentes de tráfico son noticia habitual.
Ø Un tema muy importante que sirve para distraernos y… discriminarnos… son los valores sociológicos, donde los altos, delgados, rubios y de ojos claros tienen dinero y son exitosos, mientras los bajos, gordos, de piel cobriza y ojos oscuros nunca tendrán éxito, ni dinero… y digo que sirve para distraernos porque nos crea una barrera cultural en donde aprisionan la autoestima con publicidad inducida… intentando instalar creencias o despertar emociones, o las dos cosas a la vez, lo que se desea en muchos mensajes persuasivos, es conectar una ideología con lo que se ha dado en llamar aspectos sociales y psicológicos. Del mismo modo, y en una perspectiva política, algunos partidos o corrientes ideológicas, pretenden que sus fórmulas doctrinales y pragmáticas tienen el monopolio de la honestidad o del interés por el progreso social, transformando las democracias en dictaduras… y de esto ultimo los latinos sabemos mucho.
Ø En el siglo XXI, donde la Internet y los celulares son de uso corriente, existe una forma muy común de distracción… la desinformación por la sobre información… ¿Cómo es eso?... es la fabricación de hechos o la alteración de hechos, destinado a crear una imagen distinta a la verdadera de grupos o personas… hoy en día, por las nuevas tecnologías, es muy fácil llegar a millones de personas, y manipular sus ideas de acuerdo a la información brindada u ocultada, sirviendo esto para desacreditar a una personalidad, manipular a la opinión pública, contrarrestar acusaciones reales, etc.
Como vimos la distracción puede ser inducida o razonada, social o psicológica, por asociación o por exageración, por desinformación o por sobre información, pero siempre y sin lugar a dudas, la distracción es un tema de vital importancia… por esta razón, los latinos, debemos estar muy alerta, ya que en tiempos de crisis, como este, podemos ser blanco de inescrupulosos que buscaran distraernos para aprovecharse de nosotros…
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