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Los Mundos Paralelos






XXV - Vivir en piloto automático…


Cuando conducimos un vehículo no estamos pensando donde esta el acelerador o el freno… vamos conversando, escuchando música o hablando por teléfono… realmente es nuestra “inteligencia intuitiva” quien conduce el vehículo y es nuestro “juicio instintivo” quien toma las decisiones… cuando un automóvil se cruza frente a nosotros son nuestros reflejos quienes toman la decisión de frenar o girar el volante… esto ocurre porque nuestro cerebro tardaría unos segundos en pensar y tomar la decisión correcta… y esos segundos son fundamentales para salvar nuestra vida… es decir, tenemos “algo” dentro nuestro que funciona como el “piloto automático” de un avión, y supuestamente, nos ayuda a vivir mejor…

Cuando analizamos nuestro comportamiento diario veremos que la mayor parte de nuestra vida estamos en “piloto automático”, es decir, bloqueamos nuestro cerebro con temas que nos preocupan y dejamos que nuestro juicio instintivo resuelva los temas que realmente nos ocupan… esto se debe a que nuestro inconsciente trabaja como una computadora, asociando nuestra memoria instintiva a los hechos y las palabras… y así informa al “piloto automático” lo que ocurre y cual es la decisión correcta… de acuerdo a nuestro aprendizaje intuitivo.

Hagamos cuentas, dormimos siete u ocho horas por día, luego tenemos una hora entre levantarnos, ducharnos, arreglarnos, vestirnos, desayunar… y para hacer todo esto no usamos directamente nuestro cerebro… probablemente nuestros pensamientos estén en nuestras preocupaciones diarias, como los temas laborales, familiares o sociales… y en eso ocupamos nuestros cerebro… cuando subimos al automóvil  y conducimos varias horas al día, otra vez estamos en “piloto automático”… cuando almorzamos y cenamos también lo hacemos de forma automática, ya que no analizamos como sostener el tenedor o nunca pensamos que tamaño debe tener el trozo de comida que llevamos a la boca, ya nuestra inteligencia intuitiva se encargo de ello. Otro de los ejemplos de “piloto automático” es la forma que llegamos a casa… siempre tratamos de estacionar el carro en el mismo lugar, dejamos las llaves sobre la misma mesa, saludamos a nuestra familia de forma similar, y nos sentamos a cenar en la misma silla…

¿Como funciona el piloto automático?

¿Es bueno dejar que nuestra vida este conducida por el inteligencia intuitiva?

¿Es bueno dejar nuestras decisiones en manos del juicio instintivo?

Lo que ocurre es que las actividades cerebrales están divididas en cuatro sistemas diferentes, que deciden cosas diferentes, porque hablan lenguas diferentes.  

Ø                  El cerebro derecho es regido por patrones de formas, ritmo y sonido, y es nuestra inteligencia rítmica-musical.  

Ø                  El lenguaje del cerebro izquierdo está compuesto de palabras y lógica, y es nuestra inteligencia matemática-lingüística.

Ø                  El cerebro medio se comunica en emociones, y es nuestra inteligencia emocional-emotiva.

Ø                  El lenguaje del tallo encefálico o cerebro primario consiste en estímulo y respuesta física, y es nuestra inteligencia corporal-kinestésica.


De allí derivan otras inteligencias que nos hacen más fácil la vida, pero muchas veces estos cuatro sistemas trabajan juntos y en armonía, pero algunas veces, entran en conflicto, luchando y aún saboteándose el uno al otro.

¿Como es eso?... Un ejemplo simple…

Nos sentamos a ver una película en la TV, buenos actores y buen argumento, pero no estamos cómodos en la silla y tenemos ganas de ir al baño, nos acordamos que no terminamos un trabajo que nos pidió el jefe, nos pica la oreja, pensamos si nuestro hijo esta estudiando o jugando en Internet, tenemos un calambre en el pie, miramos pasar al perro y nos preocupamos si le dejamos comida… queremos ver la película, pero nos distraemos, al poco tiempo dejamos de ver la película porque nos hemos perdido parte del argumento y ya no sabemos quienes son los buenos y los malos.

Entonces la pregunta es: ¿Realmente quería ver la película?

La realidad es que una parte de su cerebro si quería ver la película… pero otra parte no…

Podría dar infinidad de ejemplos reconocibles… que a Usted y a mí nos pasa seguido… desde comenzar y dejar una dieta, o no poder decidir que desea comer, hasta no poder terminar los estudios o un trabajo… porque este es el tipo de cosas que pasan por la mente todo el tiempo.

Entonces debe preguntarse: ¿Puedo lograr que mis cuatro cerebros trabajen  siempre juntos y en armonía?

La respuesta es muy simple: ¡Normalmente NO se puede!

No se puede, a menos que usted eduque a su inteligencia intuitiva, para que su juicio instintivo tome las decisiones correctas, o sea aquellas que tomaría concientemente. La educación de su inteligencia intuitiva es fácil, ya que se trata de separar los elementos lógicos… es decir, separar lo que Usted quiere, de todo lo demás que ocurre en su mente.

Recuerde que el cerebro almacena datos de forma consciente o inconsciente, la forma de utilizarlos, depende de nosotros, si queremos mantenerlos u olvidarlos, también influye el saber recuperarlos de nuestro almacén de la memoria, o al menos, ser conscientes de la posibilidad de hacerlo.

Para educar nuestra inteligencia intuitiva hay que evitar sobre todo los prejuicios, que son el principal enemigo de la intuición, hay otros elementos que causan bloqueo, como el miedo y el egoísmo. Otra forma de boicot es el trato personal, laboral o familiar en actitud crítica. Y para lograr que nuestras intuiciones funcionen inteligentemente siempre será fundamental conocer las propias emociones, controlarlas y saber crear otras nuevas, aprendiendo asimismo a conectarlas con las emociones ajenas.

Recuerde que la verdadera inteligencia de los triunfadores es su “capacidad de adaptación a la vida”

La forma de empezar es muy fácil, comience escribiendo en un papel sus deseos… le parecerá tonto, pero le aseguro que es muy útil…. pero que sean deseos íntimos y realizables… porque todos queremos ser millonarios, todos queremos conocer Italia y Grecia y todos queremos conducir una Ferrari…  si eso lo va a ser feliz… escríbalo… sino no es así, escriba aquello que realmente quisiera conseguir, aquello que desee… puede ser un trabajo nuevo, una casa o auto nuevo, un salario mejor, unas vacaciones en familia… o cosas no económicas… como mejorar la relación con su pareja, con sus hijos o su suegra … solucionar ese dolor de espaldas… visitar a sus padres… dejar de fumar… estudiar ingles… escribir poesías… aprender a pintar… estudiar computación…

Una vez que tenga la lista… memorícela… trate de almacenarla a su conciente para que sea absorbida por su  inconsciente, y este la incorpore a su inteligencia intuitiva… probablemente el primer día no lograra memorizarla completamente, por eso deberá leerla durante varios días… hasta integrarla a su “piloto automático”.

Luego anote diariamente, bajo la lista, los pequeños cambios de conducta que ira sufriendo en relación a los objetivos propuestos… si su objetivo era cambiar de trabajo, casa o auto… notara que su mente automáticamente se “distraerá” buscando trabajos, casas  o autos…  si sus objetivos fueran  familiares o sociales, vera que pronto comenzara a “pensar automáticamente” en ellos…  y sentirá la diferencia…

Alguien dijo que “El hombre es un animal de costumbres”… por eso debemos educar a nuestro consciente para “acostumbrar” a nuestro “piloto automático” a  responder a nuestros objetivos… recuerde que somos una “maquina” de carne y huesos, regida por una “computadora” que se llama cerebro, con una “conexión” a la divinidad llamada alma… y todo debe funcionar en armonía con el mundo que nos rodea…  de  nosotros depende.