Estamos viviendo momentos difíciles, inmersos en siete crisis distintas, que a diferencia de las siete plagas de Egipto, estas no protegieron a ningún pueblo en particular, atacando a todos los habitantes de la tierra por igual. Siete crisis que, como en efecto domino, se han declarado al mismo tiempo, creando un cóctel que es y será mortal para gran parte de la población mundial.
Aun nos encontramos en plena lucha contra la crisis inmobiliaria, a la que siguió la crisis financiera, que trajo a la crisis económica, que exploto en la crisis automotriz, que derivo en la crisis laboral, a estas cinco crisis debemos sumar las dos mas catastróficas, la crisis alimenticia y la crisis moral.
Pero todos sabemos que saldremos de estas crisis, algunos dicen que en cinco años y otros que en cinco meses, pero lo importante es saber como afrontar estos momentos y prepararnos para el cuando salga el sol.
Muchas veces dije que los latinos somos excelente pilotos de tormenta, sabemos conducirnos en las adversidades mejor que los sajones, porque venimos de países en donde los problemas políticos, económicos y sociales son temas de todos los días, a ningún latino le sorprende la corrupción de los lobbys de Washington, ni la crisis económica-financiera de Wall Street, eso para los que vivimos alguna vez en Latinoamérica es pan de cada día, por eso es muy importante que los latinos valoremos nuestras experiencias personales y las utilicemos para salir airosos de estas crisis, y cuando el sol aparezca nos encuentre con la vista en el horizonte.
Los latinos debemos comprender lo valioso que somos y cuantas cosas positivas tenemos a nuestro favor en tiempos de tormenta, si lo comprendemos, si confiamos en nuestras cualidades, si afrontamos las adversidades con fe y esperanza, una luz nos guiara hacia la vida que Dios nos señaló... con fuerza y valor.
Amar lo mucho que tenemos
Los latinos tenemos la mala costumbre de compararnos… sabiendo que siempre habrá alguien en mejor situación económica, social o de salud que nosotros, y eso nos provoca angustia y resentimiento… en lugar de mirar que siempre habrá alguien en peor situación económica, social o de salud que nosotros, y eso nos debe inclinar a agradecer a Dios…
Hay gente que lucha día a día, con dolor y lágrimas, para salir de la rutina de su empleo o para dejar atrás los problemas económicos que lo hacen sentir parte de su fracaso, y eso lo llevan a lastimar su autoestima, pero esa batalla se termina cuando uno se mira en el espejo y ve quien realmente es, con defectos y virtudes, con triunfos y fracasos… recién a partir de allí comienza a valorarse.
Probablemente los latinos pensamos primero en la gravedad de la situación en lugar de ver que aun podemos afrontarla, pensamos que estamos atrasado en el pago del automóvil o que están despidiendo personal en nuestro trabajo, en lugar de valorar que aun tenemos trabajo y automóvil…
Pero si usted comienza a hacer una lista comparativa entre quien era y que tenia antes de salir de su país, y quien es y que tiene ahora, seguro comprenderá que es dueño de una gran fortuna.
¿Antes de salir de su país, usted pensaba en tener su casa… uno o dos carros… que sus hijos estudien en buenas escuelas o que piensen en ir a la universidad…?
Es verdad… ahora esta luchando para pagar la renta o el mortgage, la cuota del auto, y presionando a los niños para que consigan créditos y la universidad le cueste menos… es verdad… pero no esta muerto quien pelea… y si pelea es porque puede… la diferencia es que en nuestros países peleábamos por nuestra vida… contra los políticos corruptos, contra la inseguridad, contra los conflictos sociales... no nos olvidemos…
Estamos en un país maravilloso… en medio de la crisis… pero igualmente maravilloso… un país de libertades, de oportunidades, de crecimiento…
El Valor de Dar
“Un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad…” esto lo dijo Neil Armstrong al pisar la luna, porque el primer paso es el mas difícil, pero el camino mas largo comienza en el primer paso, y si alguna vez dimos ese primer paso, tan importante, que fue dejar nuestra tierra y nuestros afectos, no podemos ahora tirarlo por la borda creyendo que una crisis no va a derrotar.
Por ello el primer paso que debemos dar, y muy importante, es demostrarle a los demás quienes somos, cuanto valemos, que podemos ofrecer y dar, porque a partir de allí vendrá la aprobación de los otros, que nos retroalimentara, nos generara valor en nuestra autoestima, nos hará crecer, y recorreremos el camino que Dios nos destino mucho mas fácil, sin tantos impedimentos.
Jesús en Mateo 5:41 “y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos” nos enseña a dar de mas… se que no es fácil, pero la mitad de la batalla esta ganada cuando aprendemos a dar más de lo que esperan de nosotros… en todo lo que se hace. Por ejemplo, sorprenda a su pareja con un regalo, sorprenda a sus hijos con una salida a comer, sorprenda a sus padres o familiares con una llamada telefónica... busque dar en el momento que nadie lo espera… salga de la rutina… no espere navidad o el cumpleaños o aniversarios para acordarse de los suyos. Otra forma de dar de mas es en el trabajo… proponga nuevas ideas, trabaje horas de mas, aunque no le paguen extra, dedíquese a sobresalir, a dar ese paso adicional que nadie espera…
Los milagros no son solamente obra divina, si usted se propone dar mas de lo que esperan de usted, vera que el mundo cambia en su beneficio, sentirá que su vida cambia por efecto de la reacción que provocara su acción… su familia, sus amigos, sus compañeros de trabajo, sus jefes, sus clientes notaran la diferencia y reaccionaran positivamente hacia usted… y el milagro estará hecho… así como Moisés golpeo el bastón y abrió un camino entre las aguas, usted sentirá que se abrirá un camino al éxito por su propia actitud…
Dar más de lo que se espera de uno tiene otros premios… en el plano afectivo, su familia y amigos lo reconocerán, y en el plano económico usted se promoverá como una pieza muy importante en su estructura profesional, creando nuevas oportunidades laborales y, por supuesto, en ese momento, será usted quien le pondrá valor a su tiempo de trabajo.
|