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¿Empleado o Patrón?


25 May 2008

Bill Gates, fundador de Microsoft, ya no es el hombre más rico del mundo, después de trece años consecutivos encabezando la lista, paso de golpe al tercer lugar, ya que en este mes de mayo el inversor Warren Buffet le ha arrebatado el primer puesto y el magnate de las telecomunicaciones mexicanas, Carlos Slim, el segundo. Lo que ocurre es que Bill Gates con sus cuarenta mil millones de dólares es un “pobretón” al lado de Warren Buffet que tiene más de sesenta y tres mil millones o del mexicano Carlos Slim con sus cincuenta mil millones de dólares.


Los latinos soñamos con formar parte de este grupo pero no salimos de la comodidad de ser empleados, de la seguridad que nos da el salario mensual, y la razón es que cargamos una educación ligada a la dependencia, nos resulta más fácil ser empleados que patrones, y nos ponemos excusas culturales para no progresar y depender de nosotros mismos.

 

Los cuatro “NO”

Muchos latinos que me consultan sobre su idea en establecer un nuevo negocio o, incluso, algunos que ya lo han establecido pero están paralizados, me presentan las mismas excusas, los mismos cuatro “NO”:

 


  • No nací para los negocios.  Escucho mayormente este razonamiento: “Esto no es para mi, no se nada sobre los trámites legales que hay que hacer, no se como incrementar las ventas, no se desarrollar el mercadeo, no se controlar el flujo de dinero”, y un montón de “no se” que lo único que hacen es frenar el verdadero impulso de crecer. Warren Buffet, el hombre mas rico del mundo gano su primer salario a los trece años repartiendo periódicos con su bicicleta, porque a los trece años lo mejor que sabia hacer era andar en bicicleta y aprovecho esto para hacer dinero. Pregúntate que es lo mejor que sabes hacer y dedícate a vender esa “sabiduría”, lo único que debes tener en cuenta para ser un buen negociante es que debes vender a un precio superior al que compras, lo demás viene solo. Si sabes de cocina, vende comida, si sabes de mecánica, repara autos, si sabes de jardinería, arregla jardines. Incluso cuando algunas mujeres me dicen “yo no se hacer nada, lo único que hago es limpiar la casa y cuidar los niños”, las miro asombrado, porque creen que eso es “no hacer nada”, y no comprenden que tienen la experiencia y capacidad para ganar dinero limpiando casas y oficinas o cuidando niños o ancianos. No importa cual es el trabajo si estas convencido que es lo mejor que sabes hacer. Por los temas legales no deben preocuparse, existen muchas ONG que asesoran gratuitamente, incluso el IRS tiene espacios gratuitos de ayuda, y para el desarrollo de costos, logística, liderazgo, mercadeo y manejo de dinero, tal vez debas invertir unos dólares en aprender conceptos básicos de negocios, pero te traerá muchos beneficios. 



  • No hablo inglés.  Esta excusa estaría muy buena en China o Rusia, pero no en los Estados Unidos, somos casi cincuenta millones de hispano-parlantes, y esperamos llegar a ser mas de cien millones en veinte años, los latinos es la comunidad que mas a crecido demográfica y económicamente en los últimos diez años. Tal vez en lugar de lamentarte por no hablar ingles deberías alegrarte por hablar español, muchos americanos están estudiando español porque saben que el futuro económico de los Estados Unidos esta allí. No digo que no debas estudiar ingles, siempre es muy bueno hablar el idioma del país, pero no es necesario saber inglés para tener éxito con tu negocio. Conozco algunos latinos que hablan muy mal ingles y han comenzado vendiendo tacos o nieve con un carrito y hoy son dueños de uno o mas restaurant de comida salvadoreña o mexicana, y hay otros que tienen su propia carnicería o panadería. La realidad es que hay muy buenas oportunidades para hacer negocios en tu idioma, simplemente debes buscarlas.



  •  No quiero fracasar. El miedo es parte esencial del éxito, saber que puedes fracasar, que puedes perder tiempo y dinero, es lo que te impulsara a mejorar el negocio, debes hacerte amigo del miedo, él te ayudara a ver el peligro, la gente sin miedo es soberbia, se cree indestructible y termina en el fondo del precipicio, en cambio la tensión y el estrés te ayudan a abrir bien los ojos y mirar en todas direcciones. Para contrarrestar el miedo tienes que tener un buen plan de negocios, que no es otra cosa que saber que quieres obtener de tu nuevo emprendimiento. Ya se que tu objetivo es ganar dinero, pero el dinero debe ser una consecuencia, no un fin. Los objetivos de un buen negocio, para tener éxito, pueden ser: dar un buen servicio, entregar un producto de buena calidad, solucionar las emergencias, entregar en tiempo y forma. Los objetivos están ligados directamente al producto o servicio que comercialices, el plan de negocios te ayudara a lograrlos, a seguir por la ruta correcta sin salirte del camino, haciendo las correcciones necesarias para lograr el éxito y el dinero esperado. Recuerda que muchos negocios comenzaron con unos pocos ahorritos y fueron creciendo poco a poco. Comienza dentro de tus posibilidades y de ahí puedes crecer, si tienes para vivir, puedes ahorrar algo y decidirte.



  • No tengo “papeles”.  Mucha gente me dice yo quisiera producir esto o vender aquello, pero no puedo empezar un negocio porque no tengo “papeles”.  Entonces les pregunto ¿Quién les pidió “papeles” para producir o vender algo? Esto es América, como dicen los nativos, y las libertades funcionan, tengas o no papeles. Aunque en este país necesitas “papeles” para manejar y para trabajar en una corporación, es posible hacer un negocio sin “papeles” de residencia. Pregúntale a los más de doce millones de personas sin documentos de que viven... Para vender comida te van a pedir los papeles de salubridad pero no los de residencia, para reparar autos te pedirán la licencia del negocio (que puede estar a nombre de tu primo) y para arreglar jardines nadie te pedirá nada. Incluso el IRS reconoce a los “sin papeles” indirectamente, al entregar un numero para pagar impuestos distinto al seguro social. La realidad es que para hacer crecer a tu negocio lo que necesitas es darte cuenta que después de trabajar duro, de luchar y de batallar, eres tú el único que puede hacer un negocio de éxito y nadie más. Recién allí notaras que todas las barreras solo existían en tu mente.  


 

Los cuatro “SI”

Por eso cuando muchos latinos me consultan y ponen las excusas de los cuatro NO, yo le hago repetir mis cuatro “Si, quiero...”

 


  • Si, quiero ser mi propio Jefe.  Los latinos estamos acostumbrados a obedecer, culturalmente nos han preparado así, pero en el fondo de nuestro corazón no nos gusta que nos manden, no nos gusta ejecutar las ideas de otros, a muchos nos encanta tener nuestra propia creatividad, nuestros propios planes, nuestra forma de hacerlas cosas. Cuando tienes un jefe te tienes que callar y obedecer, aunque estés en desacuerdo en la forma de como hacer un trabajo, en cambio al ser tu propio jefe, no tendrás que rendir cuantas a nadie, solo a ti mismo, pero te recomiendo que tu seas el jefe más estricto de ti mismo, eso es muy importante para el éxito de tu negocio. 



  • Si, quiero tener mi propio horario.  Los latinos tenemos una prioridad por sobre todas las cosas de la vida... la familia, y la familia crece, los niños se gradúan, o se enferman justo en horario de trabajo, y muchas veces por un horario estricto o un trabajo “overtime” nos perdemos los momentos mas memorables. Por otro lado si llegas tarde o pides muchos permisos debes soportar los regaños de tu jefe. En cambio al ser tu propio jefe y si lo planeas bien, puedes controlar tu horario de entrada, de salida, ser más flexible, y tomar el tiempo cuando tu familia o seres queridos lo requieran. 



  • Si, quiero establecer mi propio salario. El propietario de un negocio gana miles o hasta millones de dólares, en cambio el empleado gana un salario generalmente muy bajo a comparación con las ganancias que genera. Si eres un empleado ganarás lo que la empresa determine que debes ganar, incluso ganaras menos que tu supervisor, tu supervisor menos que su jefe, y así sucesivamente, aunque sus capacidades fueran diferentes. Si te sacrificas, disfrutas menos de tu familia, y trabajas horas extras podrás avanzar pero casi siempre muy lentamente, en cambio, tú como dueño ganarás tanto como tú lo decidas. 



  • Si, quiero demostrarme que soy capaz de lograrlo. “Si se puede”... decía Cesar Chávez, El éxito en un negocio te da una satisfacción personal enorme, te sientes “el rey del mundo”. Muchos que nunca pisaron una universidad hoy son dueños de negocios de éxito, y muestran su éxito como si tuvieran un Master en Energía Atómica, la realidad es que da más satisfacción ser dueño de un negocio exitoso que obtener un diploma universitario, porque un negocio propio es el cimiento del futuro de tu familia... y eso no tiene precio.